¿Puede un autónomo deducir los suministros de su vivienda?
- Asesoría
- 9 ago
- 6 min de lectura

En la actualidad el teletrabajo y las profesiones digitales han convertido la vivienda habitual en el lugar desde el que miles de autónomos desarrollan diariamente su actividad económica.
Abogados, asesores, arquitectos, diseñadores gráficos, informáticos, traductores, consultores, psicólogos o agentes comerciales utilizan habitualmente una parte de su vivienda como despacho profesional.
Sin embargo, una de las dudas que más controversia genera sigue siendo la misma:
¿Pueden deducirse los gastos de electricidad, agua, internet, etc.?
La respuesta es afirmativa, pero con importantes matices.
Desde la entrada en vigor de la Ley 6/2017 existe una regla objetiva para calcular la deducción en el IRPF. Sin embargo, ello no significa que cualquier gasto sea automáticamente deducible ni que el mismo criterio resulte aplicable en el IVA.
Precisamente esa confusión es el origen de muchas regularizaciones tributarias.
La situación antes de la Ley 6/2017
Este apartado aporta muchísimo valor.
Explicar que durante años existió una enorme inseguridad jurídica.
La Agencia Tributaria rechazaba muchas deducciones.
La Dirección General de Tributos admitía parcialmente determinados gastos.
Los Tribunales Económico-Administrativos mantenían criterios diferentes.
Los tribunales reclamaban una prueba prácticamente imposible sobre el consumo profesional.
La Ley 6/2017 pretendió precisamente poner fin a esa inseguridad.
¿Qué dice exactamente la Ley?
El artículo 30.2.5.ª.b) de la Ley del IRPF regula la deducción de los gastos de suministros (agua, gas, electricidad, telefonía e Internet) para los autónomos que trabajan desde casa y afectan de forma parcial su vivienda habitual al desarrollo de su actividad económica.
- Gastos de suministros. El autónomo que trabaje desde su casa puede deducir los gastos de suministros de la vivienda (agua, gas, electricidad, telefonía e Internet) en el porcentaje resultante de aplicar el 30% a la proporción existente entre los metros cuadrados de la vivienda destinados a la actividad respecto a su superficie total, salvo que se pruebe un porcentaje superior o inferior.
Cómo se realiza el cálculo
Proporción de espacio: Se calcula primero el porcentaje que representan los metros cuadrados de la casa destinados al trabajo respecto a la superficie total de la vivienda.
Aplicación del 30%: Sobre ese porcentaje de superficie, se aplica una regla del 30% para determinar el gasto deducible de los suministros.
Resultado final: Porcentaje de la vivienda dedicada a la actividad × 30% × Importe total de la factura de suministros.
La regla del 30 % no es una deducción automática, sino una presunción legal que simplifica la prueba.
Es importante no pasar por alto este matiz.
Requisitos para deducir los suministros
1. Haber comunicado previamente la afectación de la vivienda
A través de:
Modelo 036.
Desde febrero de 2025 desapareció el modelo 037.
2. Que exista una verdadera afectación parcial
No basta con responder correos desde el salón.
Debe existir una parte concreta de la vivienda destinada de forma permanente a la actividad económica.
Aquí explicaría el concepto de afectación parcial del artículo 29 de la Ley del IRPF.
3. Que la actividad realmente se desarrolle desde la vivienda
No es igual:
un diseñador gráfico;
un abogado;
un programador.
Que:
un taxista;
un repartidor;
un fontanero;
un agente comercial.
La realidad de la actividad también influye.
¿Qué suministros pueden deducirse?
Gasto | ¿Es deducible? | Observaciones |
Electricidad | Sí | Aplicando la regla legal |
Agua | Sí | Igual |
Gas | Sí | Igual |
Internet | Sí | Si existe utilización profesional |
Fibra óptica | Sí | Igual |
Telefonía fija | Sí | Vinculada a la actividad |
Teléfono móvil | Depende | Alta conflictividad |
Comunidad | No como suministro | Puede analizarse por otras reglas |
Seguro del hogar | No como suministro | Posible deducción parcial según el caso |
IBI | No como suministro | Tiene régimen distinto |
Amortización vivienda | Puede proceder | Si concurren los requisitos legales |
Intereses hipotecarios | Caso por caso | No siguen la regla del 30 % |
¿Cómo se calcula realmente la deducción?
Ejemplo
Vivienda: 120 m²
Despacho: 18 m²
Porcentaje afecto: 15 %
Suministros anuales:
Electricidad: 1.400 €
Agua: 320 €
Internet: 720 €
Gas: 650 €
Total suministros: 3.090 €
Porcentaje deducible: 15 % × 30 % = 4,5 %
Deducción anual: 139,05 €
Nota: el porcentaje legal no depende del número de horas trabajadas.
¿Puede justificarse un porcentaje superior?
Aquí está uno de los aspectos más interesantes.
La propia Ley permite acreditar un porcentaje distinto.
¡qué pruebas podrían justificarlo?
Por ejemplo:
contadores independientes;
laboratorio instalado en la vivienda;
despacho abierto al público;
servidores informáticos;
consumo eléctrico objetivamente superior;
equipos de climatización permanentes.
Nota: la carga de la prueba corresponde al contribuyente.
La diferencia entre el IRPF y el IGIC/IVA: el error que más caro puede salir
Muchísimos autónomos creen que si pueden deducir un gasto en el IRPF también pueden deducir el IGIC/IVA soportado.
No es así.
Aunque ambos impuestos gravan la actividad económica, los criterios para deducir gastos son distintos.
En el IRPF
La Ley establece expresamente una regla objetiva para calcular la deducción de determinados suministros cuando la vivienda está parcialmente afecta a la actividad económica.
Por ello, una parte del gasto puede deducirse aplicando la regla prevista en el artículo 30.2.5.ª.b) de la Ley del IRPF.
En el IGIC/IVA
La situación es completamente diferente.
La Ley del IGIC/IVA no contiene una regla equivalente.
Para poder deducir el IGIC/IVA soportado será necesario acreditar que el suministro se utiliza directa y exclusivamente en la actividad empresarial o profesional, lo que resulta mucho más difícil cuando existe un consumo simultáneamente doméstico y profesional.
En consecuencia, puede ocurrir perfectamente que:
un gasto sea parcialmente deducible en el IRPF;
pero el IGIC/IVA correspondiente no resulte deducible, total o parcialmente.
Esta diferencia continúa generando numerosas comprobaciones tributarias.
¿Qué dice la Dirección General de Tributos?
La DGT se ha pronunciado al respecto en bastantes ocasiones a través de varias consultas vinculantes relevantes.
Todas mantienen una interpretación coherente con la reforma introducida por la Ley 6/2017 y recuerdan que el porcentaje legal no impide acreditar otro distinto cuando exista prueba suficiente.
¿Qué puede comprobar Hacienda?
No solo podrá solicitar:
facturas;
justificantes bancarios;
modelo 036;
plano de la vivienda.
También puede pedir:
fotografías del despacho;
contratos con clientes;
agenda profesional;
página web;
licencias municipales;
consumos eléctricos históricos;
explicación detallada del criterio seguido.
En realidad, muchas comprobaciones se resuelven favorablemente cuando el autónomo puede justificar adecuadamente el cálculo realizado.
Jurisprudencia
Aquí incorporaría un análisis de la doctrina del Tribunal Supremo sobre tres cuestiones fundamentales:
el principio de correlación entre ingresos y gastos;
la carga de la prueba en materia de deducciones;
la necesidad de acreditar la afectación a la actividad económica.
Aunque la mayor parte de la litigiosidad sobre suministros se ha resuelto mediante doctrina administrativa, la jurisprudencia del Tribunal Supremo ha consolidado un principio esencial: corresponde al contribuyente acreditar que el gasto está vinculado a la obtención de ingresos y cumple los requisitos legales para su deducción, sin que la Administración pueda rechazarlo mediante presunciones genéricas cuando existe una prueba suficiente.
Los diez errores más frecuentes
No presentar el modelo 036.
Mantener el porcentaje de superficie durante años aunque cambie la vivienda.
Deducir el 100 % del internet.
Deducir el teléfono móvil sin justificación.
Confundir IRPF e IVA.
No conservar las facturas completas.
No poder justificar los metros afectos.
Aplicar porcentajes arbitrarios.
Pensar que trabajar muchas horas permite deducir más.
No revisar periódicamente la situación censal.
Caso práctico
Un arquitecto trabaja desde casa durante cuatro años.
Nunca presenta el modelo 036.
Deduce:
100 % internet.
50 % electricidad.
40 % gas.
Hacienda inicia una comprobación limitada.
Regulariza cuatro ejercicios.
Liquida intereses.
Impone sanción.
Nuestra valoración
Nuestra experiencia como asesoría nos lleva a poder decir que:
El mayor error de muchos autónomos no consiste en deducir demasiado, sino en pensar que basta con aplicar un porcentaje sin conservar ninguna prueba. La experiencia demuestra que las comprobaciones tributarias suelen centrarse menos en la existencia del gasto que en la capacidad del contribuyente para justificar, varios años después, por qué aplicó exactamente ese porcentaje y no otro. Una adecuada planificación documental suele ser mucho más eficaz que cualquier defensa improvisada cuando la Agencia Tributaria inicia un procedimiento de comprobación.
Base legal
Artículo 29 de la Ley 35/2006, del IRPF (afectación de elementos patrimoniales).
Artículo 30.2.5.ª.b) de la Ley 35/2006, del IRPF (gastos de suministros en viviendas parcialmente afectas).
Ley 6/2017, de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo.
Ley 37/1992, del IVA, en materia de deducción de cuotas soportadas.
Consultas Vinculantes de la Dirección General de Tributos sobre suministros en viviendas parcialmente afectas.
Conclusión
Los suministros de la vivienda pueden convertirse en un ahorro fiscal legítimo para muchos autónomos, pero únicamente cuando la deducción se aplica conforme a la normativa y puede justificarse adecuadamente. Conocer la diferencia entre el IRPF y el IGIC/IVA, comunicar correctamente la afectación de la vivienda, conservar la documentación y revisar periódicamente los criterios administrativos permite optimizar la tributación con seguridad jurídica y reducir significativamente el riesgo de futuras regularizaciones por parte de la Agencia Tributaria.




Comentarios