top of page
Buscar

Plan estratégico para pymes en Lanzarote y Canarias: cómo diseñarlo paso a paso

Asesoría
31 ago
15 min de lectura

plan estratégico pymes Lanzarote

Dirigir una pyme sin planificación estratégica obliga a tomar decisiones importantes atendiendo casi exclusivamente a las urgencias del momento.


Se contrata cuando la plantilla ya está sobrecargada, se revisan los precios cuando los márgenes se han reducido, se implanta tecnología sin haber definido previamente qué proceso debe mejorar y se buscan nuevos clientes cuando la facturación comienza a descender.


Un plan estratégico permite anticiparse a esas situaciones. Define dónde se encuentra la empresa, qué posición quiere alcanzar y qué decisiones deberá adoptar para conseguirlo.


En Canarias, esta planificación debe incorporar algunas circunstancias particulares:


  • La insularidad y, en algunas islas, la doble insularidad.

  • Los costes de transporte, energía y aprovisionamiento.

  • La dependencia de mercados exteriores.

  • La estacionalidad de determinadas actividades.

  • El peso del turismo y de los servicios.

  • Las diferencias económicas entre islas.

  • Las dificultades para encontrar determinados perfiles profesionales.

  • La dimensión reducida del mercado interior.

  • Las posibilidades de internacionalización hacia Europa, África y América.

  • Los incentivos del Régimen Económico y Fiscal de Canarias.


Un plan estratégico para una pyme canaria no debería ser una memoria extensa destinada a permanecer archivada. Debe convertirse en una herramienta de dirección que permita decidir qué hacer, qué dejar de hacer, qué recursos serán necesarios y cómo se medirán los resultados.


El contexto económico también debe formar parte del plan


La planificación no puede basarse únicamente en los datos internos de la empresa.


También debe considerar la evolución del entorno económico y sectorial.


El Boletín de Coyuntura Económica de Canarias de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife correspondiente al segundo trimestre de 2026 refleja una economía que continúa creciendo, aunque con señales de moderación después de varios ejercicios de fuerte expansión. El PIB canario aumentó un 2,9 % interanual, frente al 2,7 % nacional, pero se redujo la diferencia respecto al conjunto de España.


El mismo informe señala comportamientos distintos por sectores: estabilidad en el comercio minorista, moderación turística y mayor dinamismo industrial, aunque el coste de la energía y el transporte continúa condicionando la competitividad. Puede consultarse el boletín en la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife.


Esta información no permite predecir exactamente qué ocurrirá con una empresa concreta, pero sí ayuda a formular escenarios realistas.


Por ejemplo, una pyme no debería proyectar automáticamente que las ventas seguirán creciendo al mismo ritmo de los últimos años. Tendría que considerar qué sucedería si se modera la demanda, aumentan los costes de transporte o aparecen dificultades para cubrir determinadas vacantes.


El plan estratégico debe construirse con datos, pero también con alternativas.


La realidad económica no es idéntica en todas las islas


Los datos regionales permiten conocer la evolución general de Canarias, pero un plan estratégico debe descender también al ámbito provincial e insular. Las condiciones de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura no tienen por qué coincidir con las de Tenerife, La Palma, La Gomera o El Hierro.


El Indicador de Confianza Empresarial de Lanzarote correspondiente al tercer trimestre de 2026, publicado por la Cámara de Comercio de Lanzarote y La Graciosa, muestra precisamente esa diversidad. Las expectativas del empresariado lanzaroteño mejoraron después de tres trimestres de descenso: el 21,8 % de las empresas esperaba una evolución favorable, el 16,5 % anticipaba un empeoramiento y el 61,7 % preveía mantener una situación estable.


Sin embargo, la valoración del trimestre inmediatamente anterior fue menos favorable. Solo el 17,3 % de las empresas de Lanzarote declaró haber mejorado sus resultados, frente a un 21,1 % que manifestó un retroceso. El informe también señala que Gran Canaria fue una de las pocas islas que mejoró tanto en el indicador de situación empresarial como en la evolución del empleo.


Estos resultados demuestran que una misma coyuntura regional puede producir efectos diferentes en cada territorio. Por ello, una pyme que pretenda implantarse o crecer en otra isla debería analizar separadamente:


  • El tamaño y composición de la demanda.

  • La dependencia del turismo.

  • La disponibilidad y coste de la vivienda para los trabajadores.

  • Las dificultades para contratar determinados perfiles.

  • El transporte de mercancías y los aprovisionamientos.

  • La conectividad con el resto de las islas.

  • La evolución de los precios.

  • La competencia local.

  • La estacionalidad de la actividad.

  • Las expectativas del empresariado de cada isla.


El informe lanzaroteño refleja, además, que un 19,5 % de las empresas esperaba nuevas subidas de precios y que el 77,5 % preveía mantener su nivel de empleo durante el tercer trimestre. Son datos relevantes para elaborar previsiones de costes, contratación y demanda. Puede consultarse el Indicador de Confianza Empresarial de Lanzarote de julio de 2026.


Beneficios de contar con un plan estratégico sólido


1. Define una dirección compartida


En muchas pymes, la estrategia existe únicamente en la mente del fundador o de la dirección.


Los trabajadores conocen sus tareas, pero no siempre comprenden:


  • Qué clientes busca la empresa.

  • Qué servicios desea potenciar.

  • En qué quiere diferenciarse.

  • Qué actividades dejarán de ser prioritarias.

  • Qué resultados se esperan.

  • Cómo contribuye cada departamento.


Un plan estratégico convierte las ideas de la dirección en objetivos comprensibles para toda la organización.


2. Permite priorizar


Una pyme tiene recursos limitados. No puede abrir simultáneamente nuevos mercados, implantar varios programas, contratar distintos perfiles, reformar sus instalaciones y lanzar varias líneas de negocio.


Planificar significa elegir.


El plan debe distinguir:


  • Lo importante de lo urgente.


  • Las oportunidades reales de las simples posibilidades.


  • Los proyectos estratégicos de las tareas ordinarias.


  • Las inversiones necesarias de las que pueden posponerse.


Una estrategia que contiene demasiadas prioridades no está priorizando nada.


3. Facilita la anticipación financiera


Un objetivo empresarial debe traducirse a números.


Si la empresa quiere crecer, debe determinar:


  • Cuánto tendrá que invertir.

  • Qué financiación necesitará.

  • Cuándo comenzará a ingresar.

  • Qué costes fijos asumirá.

  • Qué margen espera obtener.

  • Cuánto tiempo podrá soportar un escenario desfavorable.

  • Qué efecto tendrá sobre la tesorería.


Una empresa rentable puede atravesar dificultades si debe pagar sus inversiones, proveedores y nóminas antes de cobrar a sus clientes. Por ello, el plan estratégico debe estar acompañado por presupuestos y previsiones de tesorería.


4. Mejora la gestión de riesgos


En Canarias, determinados riesgos pueden tener una incidencia superior:


  • Interrupciones en el transporte.

  • Incrementos del coste energético.

  • Dependencia de proveedores ubicados fuera de las islas.

  • Concentración en clientes turísticos.

  • Falta de determinados profesionales.

  • Insuficiencia de existencias.

  • Cambios en la conectividad.

  • Dependencia de una única isla o mercado.


La Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife ha destacado la especial vulnerabilidad de Canarias frente a los costes de transporte por su condición ultraperiférica, la fragmentación territorial y la elevada dependencia de los mercados exteriores.


El plan debe identificar estos riesgos y prever respuestas: proveedores alternativos, existencias mínimas, revisión de precios, diversificación de clientes, formación interna o protocolos de continuidad.


5. Permite medir si la empresa avanza


Sin objetivos concretos, cualquier resultado puede interpretarse de manera favorable.


Crecer”, “mejorar la atención” o “digitalizarse” son intenciones, pero no objetivos medibles.


El plan debería concretarlos:


  • Aumentar un 10 % el margen de contribución.

  • Reducir el periodo medio de cobro.

  • Disminuir un 20 % las incidencias.

  • Conseguir que ningún cliente represente más del 15 % de la facturación.

  • Elevar la facturación recurrente.

  • Reducir las horas administrativas por expediente.

  • Abrir un canal comercial en otra isla.

  • Formar a dos personas en cada función crítica.


6. Facilita el acceso a financiación


Las entidades financieras y los inversores valoran que la empresa pueda explicar:


  • Qué quiere hacer.

  • Cuánto necesita.

  • Cómo utilizará los fondos.

  • Qué retorno espera.

  • Qué riesgos ha identificado.

  • Cómo devolverá la financiación.


Un plan estratégico no garantiza el acceso al crédito, pero transmite mayor control y capacidad de gestión.


7. Ayuda a aprovechar correctamente el REF de Canarias


Los incentivos fiscales deben coordinarse con la estrategia empresarial, no decidirla.


La Reserva para Inversiones en Canarias, la Zona Especial Canaria y las deducciones aplicables a determinadas inversiones pueden mejorar la viabilidad financiera de algunos proyectos. Sin embargo, primero debe existir una inversión empresarial coherente.


El plan permite anticipar:


  • Qué inversiones necesitará la empresa.

  • Cuándo deberán ejecutarse.

  • Cómo se financiarán.

  • Si pueden acogerse a algún incentivo.

  • Qué requisitos deberán mantenerse.

  • Qué efecto tendrán sobre la tesorería y la tributación.


El ahorro fiscal no debería justificar una inversión que carezca de sentido económico.


Etapas para elaborar un plan estratégico


Primera etapa: definir el propósito y la ambición


La dirección debe comenzar respondiendo a tres preguntas:


  1. ¿Qué problema resolvemos para nuestros clientes?


  2. ¿Qué empresa queremos construir?


  3. ¿Qué posición deseamos alcanzar durante los próximos tres años?



La visión debe ser ambiciosa, pero también concreta.


No es suficiente afirmar que se quiere ser “una empresa referente”. Debería aclararse:


  • Para qué tipo de clientes.

  • En qué actividad.

  • En qué territorio.

  • Mediante qué diferenciación.

  • Con qué dimensión.

  • Con qué nivel de rentabilidad.


Una pyme puede decidir, por ejemplo, que no quiere ser la más grande, sino la más especializada y rentable de su segmento.


Segunda etapa: realizar un diagnóstico interno


Antes de decidir hacia dónde avanzar, debe conocerse la situación de partida.


El diagnóstico debería revisar, al menos, las siguientes áreas:


Clientes y ventas


  • ¿Qué clientes son más rentables?

  • ¿Qué servicios contratan?

  • ¿Existe dependencia de unos pocos clientes?

  • ¿Por qué se pierden oportunidades comerciales?

  • ¿Cuál es el coste de adquisición?

  • ¿Qué porcentaje de las ventas es recurrente?


Productos y servicios


  • ¿Cuáles generan mayor margen?

  • ¿Cuáles consumen más recursos?

  • ¿Qué servicios se mantienen por costumbre?

  • ¿Coincide lo contratado con lo realmente prestado?

  • ¿Existen líneas difíciles de delegar o estandarizar?


Finanzas


  • ¿Cuál es el margen por actividad?

  • ¿Qué costes son fijos y variables?

  • ¿Cuál es el punto de equilibrio?

  • ¿Cómo evoluciona la tesorería?

  • ¿Cuánto tarda la empresa en cobrar?

  • ¿Qué inversiones puede financiar?


Organización


  • ¿Están claras las responsabilidades?

  • ¿Qué decisiones dependen del fundador?

  • ¿Existen personas insustituibles?

  • ¿Qué conocimientos no están documentados?

  • ¿Qué puestos será necesario reforzar?


Procesos y tecnología


  • ¿Dónde se producen errores o retrasos?

  • ¿Qué tareas se repiten manualmente?

  • ¿Qué información se registra varias veces?

  • ¿Se utilizan correctamente las herramientas disponibles?

  • ¿Qué riesgos de ciberseguridad existen?


Fiscalidad y cumplimiento


  • ¿Se están aprovechando correctamente los incentivos fiscales?

  • ¿Existen riesgos tributarios, laborales o mercantiles?

  • ¿Las previsiones incorporan las obligaciones fiscales?

  • ¿Las inversiones cumplen los requisitos del REF aplicable?


Tercera etapa: analizar el entorno canario


El análisis externo debe contemplar factores económicos, sociales, tecnológicos, normativos y territoriales.


Evolución económica y sectorial


Los informes de las Cámaras de Comercio, el ISTAC, el INE, el Banco de España y las asociaciones sectoriales ayudan a conocer:


  • Confianza empresarial.

  • Evolución de ventas y empleo.

  • Inflación.

  • Consumo.

  • Actividad turística.

  • Comercio exterior.

  • Costes empresariales.

  • Previsiones sectoriales.


La Cámara de Tenerife señaló que el Indicador de Confianza Empresarial descendió un 4,6 % en Canarias durante el segundo trimestre de 2026. El 63,2 % de las empresas esperaba mantener estable su actividad, mientras que un 18,8 % preveía mejorar y un 18 % anticipaba un retroceso.


Estos datos aconsejan trabajar con prudencia y no asumir que las tendencias favorables se mantendrán indefinidamente.


Disponibilidad de personal


La misma Cámara ha indicado que más del 50 % de las empresas canarias manifiesta dificultades para encontrar personal, pese a mantenerse una tasa de desempleo significativa.


Por tanto, una estrategia de crecimiento debería preguntarse:


  • ¿Existen en la isla los perfiles necesarios?

  • ¿Cuánto costará contratarlos?

  • ¿Podemos formarlos internamente?

  • ¿Es viable el trabajo remoto?

  • ¿Cómo retendremos el talento?

  • ¿Qué procesos pueden automatizarse?


Turismo y concentración sectorial


El turismo continúa siendo uno de los motores de la economía canaria. El Informe de Coyuntura Turística de la Cámara de Comercio de Gran Canaria y Excelcan señaló que Canarias cerró 2025 con 18,4 millones de turistas y 23.185 millones de euros de gasto. El informe también mostró una evolución hacia un mayor gasto por visitante y una mayor atención a la rentabilidad, no solo al volumen. Informe de Coyuntura Turística de la Cámara de Gran Canaria.


Incluso las empresas que no pertenecen directamente al sector turístico deberían analizar su grado de dependencia indirecta de este.


Diferencias entre islas


Canarias no constituye un único mercado homogéneo.


La demanda, la conectividad, los costes logísticos, el tamaño del mercado y la disponibilidad de personal pueden ser diferentes en Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera o El Hierro.


Un plan de expansión debe estudiar cada isla de manera individual y evitar extrapolar automáticamente los resultados obtenidos en una de ellas.


Cuarta etapa: elaborar el análisis DAFO


El DAFO organiza el diagnóstico en cuatro categorías.

Factores internos

Factores externos

Fortalezas

Oportunidades

Debilidades

Amenazas


Ejemplo para una pyme canaria:


Fortalezas


  • Conocimiento del mercado local.

  • Relación cercana con los clientes.

  • Especialización en normativa canaria.

  • Capacidad de adaptación.


Debilidades


  • Dependencia del fundador.

  • Escasa digitalización.

  • Concentración de clientes.

  • Falta de información sobre márgenes.


Oportunidades


  • Expansión hacia otras islas.

  • Digitalización de servicios.

  • Internacionalización.

  • Crecimiento de actividades de mayor valor añadido.

  • Incentivos del REF.


Amenazas


  • Aumento del transporte y la energía.

  • Dificultades de contratación.

  • Cambios normativos.

  • Dependencia turística.

  • Entrada de competidores digitales.


El DAFO no debería quedarse en una lista. Después debe transformarse en decisiones mediante un análisis CAME:


  • Corregir debilidades.

  • Afrontar amenazas.

  • Mantener fortalezas.

  • Explotar oportunidades.


Quinta etapa: seleccionar los objetivos estratégicos


Una pyme debería elegir un número limitado de objetivos. Entre tres y cinco suele ser suficiente.


Podrían estructurarse en torno a:


  • Rentabilidad.

  • Crecimiento.

  • Clientes.

  • Organización.

  • Digitalización.

  • Personas.

  • Sostenibilidad.

  • Internacionalización.


Ejemplo:

Incrementar el margen operativo del 9 % al 13 % durante los próximos tres años mediante la revisión de precios, la eliminación de servicios deficitarios y la automatización de tareas administrativas.

El objetivo contiene:


  • Una métrica.

  • Una situación de partida.

  • Una meta.

  • Un plazo.

  • Las principales líneas de actuación.


Sexta etapa: convertir los objetivos en proyectos


Cada objetivo debe traducirse en iniciativas concretas.

Objetivo

Proyecto

Responsable

Plazo

Indicador

Mejorar rentabilidad

Analizar margen por servicio

Dirección financiera

3 meses

Margen por línea

Diversificar clientes

Abrir canal comercial en otra isla

Dirección comercial

12 meses

Ventas fuera de la isla

Digitalizar procesos

Automatizar incorporación de clientes

Operaciones

6 meses

Horas por alta

Reducir dependencia

Documentar procesos críticos

Responsables de área

9 meses

Procesos documentados


Un objetivo sin responsable, calendario y presupuesto difícilmente llegará a ejecutarse.


Séptima etapa: elaborar el plan económico-financiero


La estrategia debe reflejarse en:


  • Presupuesto de ingresos y gastos.

  • Previsión de tesorería.

  • Plan de inversiones.

  • Necesidades de financiación.

  • Evolución de plantilla.

  • Punto de equilibrio.

  • Escenarios alternativos.

  • Indicadores de rentabilidad.


Conviene preparar al menos tres escenarios:

Escenario

Características

Prudente

Menores ventas, costes superiores y retrasos

Probable

Hipótesis consideradas más realistas

Favorable

Mejor evolución comercial y ejecución más rápida


En Canarias puede ser recomendable sensibilizar especialmente las previsiones frente a variaciones en transporte, energía, suministros y conectividad.


Octava etapa: coordinar la estrategia con la planificación fiscal


La fiscalidad debe analizarse antes de ejecutar las inversiones.


Entre otras cuestiones, habrá que revisar:


  • RIC dotada y pendiente de materialización.

  • Inversiones aptas.

  • Plazos de ejecución y mantenimiento.

  • Deducciones por inversiones.

  • Posible encaje en la ZEC.

  • Financiación mediante fondos propios o ajenos.

  • Estructura societaria.

  • Tributación en IGIC.

  • Subvenciones y su tratamiento fiscal.

  • Operaciones entre sociedades vinculadas.


Un plan estratégico y un plan fiscal elaborados por separado pueden entrar en contradicción.


Novena etapa: establecer un sistema de seguimiento


El plan debe revisarse periódicamente.


Una estructura razonable podría ser:


  • Seguimiento mensual de indicadores operativos y financieros.

  • Revisión trimestral de objetivos y proyectos.

  • Revisión anual completa de la estrategia.


Cada reunión debería responder:


  1. ¿Qué estaba previsto?

  2. ¿Qué ha ocurrido?

  3. ¿Por qué existe una desviación?

  4. ¿Qué decisión debe adoptarse?


El plan no pierde valor cuando se modifica. Lo pierde cuando deja de consultarse.


Errores que impiden que el plan estratégico funcione



Elaborar un documento demasiado extenso


Un plan de cien páginas puede contener abundante información y, sin embargo, resultar inútil para dirigir la empresa.


La dirección debería poder resumir la estrategia en una o dos páginas:


  • Situación actual.

  • Objetivos.

  • Proyectos prioritarios.

  • Responsables.

  • Indicadores.

  • Riesgos.


Confundir objetivos con deseos


Mejorar”, “crecer” o “digitalizar” no son objetivos si no se concretan mediante cifras, plazos y responsables.


Planificar únicamente las ventas


Crecer en facturación no garantiza crecer en rentabilidad.


El plan debe analizar márgenes, costes, tesorería, capacidad operativa y necesidades de personal.


Ignorar las particularidades insulares


No deberían elaborarse previsiones sin considerar transporte, disponibilidad de proveedores, conectividad, estacionalidad y diferencias entre islas.


Intentar hacerlo todo a la vez


Demasiados proyectos dispersan los recursos y dificultan el seguimiento.


Es preferible completar tres iniciativas importantes que comenzar quince.


Utilizar previsiones excesivamente optimistas


El plan debe incluir escenarios desfavorables y medidas de respuesta.


Digitalizar procesos mal diseñados


La tecnología no corrige por sí sola la falta de organización. Antes de comprar una herramienta debe definirse qué proceso se pretende mejorar.


No implicar a los equipos


La dirección establece la estrategia, pero los responsables operativos conocen muchos de los obstáculos reales.


Su participación mejora el diagnóstico y facilita la ejecución.


No asignar responsables


Cuando un proyecto pertenece a “todos”, normalmente no pertenece a nadie.


Vincular la estrategia exclusivamente a una subvención


Una subvención puede facilitar un proyecto, pero no debería convertir en necesaria una inversión que no lo era.


No revisar el plan


Los cambios del entorno, los resultados reales y las nuevas oportunidades exigen actualizarlo.


Herramientas recomendadas para pymes


Análisis PESTEL


Permite estudiar factores:


  • Políticos.

  • Económicos.

  • Sociales.

  • Tecnológicos.

  • Ecológicos.

  • Legales.


En Canarias puede incorporar la normativa autonómica, el REF, la conectividad, los costes logísticos, la evolución turística y los cambios demográficos.


Análisis DAFO y CAME


El DAFO diagnostica y el CAME convierte ese diagnóstico en líneas de actuación.


Modelo Canvas


Ayuda a visualizar:


  • Clientes.

  • Propuesta de valor.

  • Canales.

  • Relaciones.

  • Ingresos.

  • Recursos.

  • Actividades.

  • Socios.

  • Costes.


Resulta útil para revisar un modelo existente o diseñar una nueva línea de negocio.


Cuadro de mando


Debe reunir un número reducido de indicadores:


  • Ventas.

  • Margen.

  • Tesorería.

  • Periodo de cobro.

  • Clientes nuevos.

  • Fidelización.

  • Productividad.

  • Calidad.

  • Incidencias.

  • Evolución de proyectos.


Objetivos SMART


Los objetivos deben ser:


  • Específicos.

  • Medibles.

  • Alcanzables.

  • Relevantes.

  • Temporales.


OKR


Los Objectives and Key Results permiten definir un objetivo cualitativo y varios resultados cuantificables.


Pueden ser útiles para coordinar equipos, aunque una pyme debería evitar implantar sistemas excesivamente complejos.


Matriz de prioridades


Clasifica proyectos según su impacto, urgencia, esfuerzo y coste. Ayuda a decidir qué ejecutar primero.


Presupuesto y previsión de tesorería


Son indispensables para comprobar si la estrategia puede financiarse.


Análisis de sensibilidad


Permite observar cómo cambiarían los resultados si:


  • Las ventas fueran inferiores.

  • Los costes aumentaran.

  • La inversión se retrasara.

  • La contratación resultara más cara.

  • El proyecto tardara más en generar ingresos.


Estudios de las Cámaras de Comercio


Los informes de coyuntura, confianza empresarial, turismo, comercio y empleo permiten actualizar las hipótesis externas del plan.


Las Cámaras también disponen de servicios de digitalización, internacionalización, formación y mentoría. Las Oficinas Acelera Pyme, por ejemplo, prestan apoyo en el diseño e implantación de estrategias de digitalización para pymes y autónomos.


Para elaborar el diagnóstico externo pueden utilizarse los boletines regionales de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, los informes de coyuntura turística de la Cámara de Comercio de Gran Canaria y los boletines de coyuntura e indicadores de confianza empresarial publicados por la Cámara de Lanzarote y La Graciosa. Esta combinación permite contrastar la evolución general de Canarias con la realidad específica de las islas de la provincia de Las Palmas.

Y siempre tener en cuenta que: un plan estratégico para una pyme canaria no puede construirse únicamente con datos regionales, porque cada isla constituye un entorno empresarial diferente.


Conclusión


Una pyme canaria no necesita un plan estratégico para acertar en todas sus previsiones.

Lo necesita para saber qué quiere conseguir, qué hipótesis está utilizando y cómo reaccionará si la realidad evoluciona de otra manera.


La planificación permite conectar:


  • La visión de la dirección.

  • Las necesidades de los clientes.

  • La capacidad de los equipos.

  • Las particularidades del mercado canario.

  • Las inversiones.

  • La financiación.

  • La fiscalidad.

  • La rentabilidad.


Los estudios de las Cámaras de Comercio aportan una base valiosa para comprender el entorno, pero deben combinarse con los datos internos de la empresa. Ningún informe sectorial puede sustituir el análisis de los clientes, costes, márgenes, capacidades y riesgos concretos de cada negocio.


En definitiva, un buen plan estratégico no pretende adivinar el futuro, sino preparar a la empresa para tomar mejores decisiones ante distintos futuros posibles.


Preguntas frecuentes sobre el plan estratégico para pymes en Canarias


1. ¿Qué es un plan estratégico?


Es un documento de dirección que define la situación actual de la empresa, sus objetivos para los próximos años y las actuaciones necesarias para alcanzarlos.


2. ¿Una pequeña empresa necesita realmente un plan estratégico?


Sí. Cuanto más limitados sean sus recursos, más importante resulta decidir dónde concentrarlos. El plan puede ser breve, pero debe contener objetivos, proyectos, responsables, plazos e indicadores.


3. ¿Para cuántos años debería elaborarse?


Lo habitual es establecer una visión a tres años, concretar objetivos anuales y revisar trimestralmente su ejecución. En entornos especialmente cambiantes puede resultar conveniente trabajar con horizontes más cortos.


4. ¿Cuánto tiempo se necesita para prepararlo?


Dependerá del tamaño y la información disponible. Una pyme ordenada puede elaborar un primer plan en varias semanas. Si desconoce sus márgenes, costes o procesos, el diagnóstico requerirá más trabajo.


5. ¿Qué diferencia existe entre un plan estratégico y un plan de negocio?


El plan de negocio suele utilizarse para analizar la viabilidad de una empresa o proyecto.


El plan estratégico orienta la evolución de una organización que ya funciona, aunque ambos comparten análisis económicos y comerciales.


6. ¿Debe incluir previsiones financieras?


Sí. Los objetivos deben traducirse en presupuestos, inversiones, financiación y tesorería.


Una estrategia sin cifras puede resultar atractiva, pero no permite conocer si es viable.


7. ¿Cómo deben utilizarse los informes de las Cámaras de Comercio?


Sirven para analizar el entorno económico, sectorial y empresarial, contrastar hipótesis y detectar tendencias. Deben complementarse con datos del ISTAC, del INE y, especialmente, con la información interna de la empresa.


8. ¿Debe existir un plan diferente para cada isla?


No necesariamente, pero una expansión hacia otra isla debe analizar sus condiciones específicas. El tamaño del mercado, la conectividad, los costes, el empleo y la estructura sectorial pueden ser diferentes.


9. ¿Cómo se incorpora el REF al plan estratégico?


Identificando primero las inversiones y decisiones necesarias para el negocio y analizando después si pueden acogerse a la RIC, la ZEC u otros incentivos. La estrategia empresarial debe dirigir la fiscalidad, no al contrario.


10. ¿Una subvención debe incluirse como elemento fundamental del plan?


Puede incorporarse como fuente de financiación, pero conviene disponer de un escenario en el que no se conceda o se cobre con retraso. La viabilidad del proyecto no debería depender exclusivamente de una ayuda incierta.


11. ¿Quién debe participar en su elaboración?


La dirección debe liderarlo, pero deberían participar los responsables de las áreas principales y quienes conozcan los procesos, clientes y dificultades operativas. También puede intervenir un asesor externo para aportar método e independencia.


12. ¿Cómo se sabe si el plan está funcionando?


Mediante indicadores y revisiones periódicas. No basta con comprobar si aumenta la facturación: también deben medirse margen, tesorería, productividad, calidad, clientes, personas y ejecución de los proyectos.


13. ¿Qué ocurre si cambian las circunstancias económicas?


El plan debe actualizarse. Modificarlo ante nueva información no significa que haya fracasado, sino que está cumpliendo su función como herramienta de dirección.


14. ¿Cuál es el error más habitual?


Confundir el plan estratégico con un documento de buenas intenciones. Si no contiene decisiones, prioridades, responsables, presupuesto, plazos e indicadores, difícilmente influirá en la gestión real de la empresa.

 
 
 

Comentarios


Ya no es posible comentar esta entrada. Contacta al propietario del sitio para obtener más información.
bottom of page